«Animal Distinta» de Alea es un himno de transformación personal que llega cargado de honestidad brutal y la magia que surge cuando abrazamos nuestra propia identidad.
La cantautora, nacida en La Guajira y radicada en Nueva York, sigue dándonos pistas de su próximo álbum. Y con su nueva canción, nos invita al empoderamiento, «Animal Distinta» tiene un sonido contagioso inspirado en el ‘amapiano’ que te entra por los pies antes de llegarte al corazón.
Arranca con una voz suave, casi en susurro, hablando de transformación. Pero esa quietud evoluciona hacia un coro pop y soul que se te queda pegado.
Su vibe relajado pero irresistible viene acompañado de un groove que te atrapa, un motivo característico de piano synth y una línea de bajo intrigante que sostiene todo con elegancia.
Finalmente, una percusión, ponchuda y juguetona te pone directo en la pista de baile.
La canción fue coescrita por Alea y María Elisa Ayerbe, quien además estuvo al frente de la producción junto al maestro ‘TheBaker’ (Ife Ladi), el aclamado productor londinense de afrobeat ganador del Grammy.
Una corona que nadie te puede quitar
El videoclip dirigido por Tobías Arboleda fue rodado en El Salón Prado, una casa colonial ubicada en el centro histórico de Medellín, que actualmente está en proceso de remodelación. El espacio, con su arquitectura colorida y su carácter histórico intacto, funciona como telón de fondo ideal para una canción sobre transformación, acompañando los movimientos y la presencia retadora de Alea.
«Animal Distinta» abraza el cambio, y el video musical lo hace de la manera más personal posible: a través del cabello.
El audiovisual captura ese momento de amor propio: un corte de cabello, una corona. Alea aparece en escena junto a su tía Jael Jiménez, quien a los 15 años le enseñó a cortarse su propio cabello y la alentó a llevarlo libre.

«El día que yo quise volver a conectar conmigo misma, puse mi música favorita, empecé a improvisar, a bailar, a hacer lo que me nacía y lo que mi cuerpo me pedía… No para complacer la mirada patriarcal ni la de los hombres, sino para complacer mi propia necesidad de conexión y expresión como mujer y como ser humano» Explica Alea.
La historia personal de Alea con su cabello:
Para Alea, no hay nada más íntimo que el cabello. Desde pequeña, su familia le pedía que se lo alisara con químicos o lo llevara siempre amarrado. “En La Guajira, todas llevaban el cabello liso, incluso con ese calor increíble” comenta Alea, quien no quería eso para sí misma y explica que en el colegio el bullying fue constante. Creció rodeada de personas que le decían que tenía «pelo de negra», como si eso fuera algo malo, o que la mandaban a peinarse. Incluso, la comparaban con el El Pibe Valderrama o René Higuita (jugadores legendarios del fútbol colombiano). En noveno grado, se cansó y llegó al colegio con su afro completamente abierto, tal como lo verán en el video. Las burlas no pararon, pero Alea se hizo más fuerte y se dio cuenta de que esos comentarios no la afectaban. Desde entonces, nunca más se volvió a amarrar el cabello.
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