Por: Fore
Bogotá se convirtió en el epicentro de un movimiento cargado de rimas, ingenio y estructuras imposibles, dando lugar a dos jornadas vibrantes e inolvidables que confirmaron que el freestyle vive uno de sus momentos más intensos.
14 de febrero — Final Sudamérica
El sábado 14, la capital colombiana respiró hip-hop. La Final Sudamérica de Red Bull Batalla reunió a los mejores MCs del continente, desde Venezuela hasta Uruguay y Ecuador, con un objetivo claro: coronar al campeón sudamericano y asegurar un pase directo a la gran Final Internacional en Chile, el próximo mes de abril.
La tarima explotó con cada punchline, con cada referencia, con cada barra. Frente a nombres como Chang, Spektro, Naicen y Mac Tempo, el espectáculo estaba garantizado. Sin embargo, entre todos los competidores hubo uno que terminó imponiendo su presencia y contundencia: Lancer Lirical, quien se adjudicó el título sudamericano con autoridad.
Su victoria no solo representa un nuevo capítulo en su carrera, sino también un regreso al radar internacional del freestyle. Diez años después de su última experiencia en esa instancia cuando cayó en octavos frente a Papo vuelve al escenario global con la intención de cambiar la historia y demostrar evolución, madurez y hambre competitiva.

15 de febrero — Torneo de Plazas: la calle también tiene corona
Un día después, el domingo 15 de febrero, la batalla se trasladó al corazón más puro del movimiento: las plazas. Allí, 16 campeones de múltiples escenas urbanas se enfrentaron en formato mano a mano por un cupo adicional a la Final Internacional.
Las voces provenientes de Colombia, México, Chile, España y otros países saltaron a la tarima ante un público sediento de barras y autenticidad, demostrando que el freestyle trasciende marcas y estructuras oficiales. Aquí manda la esencia, la reacción inmediata y la conexión real.
En ese contexto brilló Fat N, quien supo cargar con la presión de ser uno de los favoritos. No se acomplejó frente a referentes como Rapder, no cedió terreno en ningún momento y logró que el público vibrara con cada intervención. Su constancia y carácter lo consolidaron como campeón del Torneo de Plazas 2026 y nuevo representante rumbo a la instancia mundial.

Lo vivido en Bogotá fue más que una competencia. Fue una celebración de la cultura urbana, una fiesta de creatividad donde cada rima fue un estallido, cada batalla un manifiesto y cada reacción del público, un latido compartido.
Desde las calles hasta las grandes tarimas, el freestyle se mostró en su forma más desafiante y auténtica. Ahora, con Lancer Lirical y Fat N en la lista de clasificados, solo queda encender los motores rumbo a Santiago de Chile. La Final Internacional 2026 promete ser un nuevo capítulo decisivo en la historia de Red Bull y en la evolución del freestyle hispanohablante.
