Por: Metamorfosis
Entre libros, aromas especiados y diálogos alrededor de la literatura y la palabra llegó la Feria Internacional del Libro de Bogotá, que estará hasta el próximo 4 de mayo en Corferias, Bogotá. Este año en su versión número 35, el país invitado de honor es India.
Al pasar por el icónico arco de Corferias se siente de inmediato el ambiente vibrante de una feria viva, llena de arte, ciencia y sorpresas. Nos dirigimos de inmediato al pabellón del país invitado de este año, que es fácil de ubicar por su gran fachada decorada con varias cometas de figuras coloridas, inspiradas en los festivales tradicionales de la India, como una invitación a las asistentes a iniciar un viaje histórico, cultural y gastronómico por este país.
La exposición con la que iniciamos el recorrido fue “Pensadoras de la India a través de los siglos”. Una muestra donde podemos acercarnos al trabajo intelectual, comunicativo y el cuidado de las tradiciones que han realizado las mujeres a lo largo de la historia de la India. Nos presentan a grandes filósofas, educadoras, poetas y artistas.
Uno de los nombres más reconocidos que se encuentran en la exposición es Savitribai Phule, considerada la primera maestra de la India moderna y una gran activista por la educación y la liberación de las mujeres.
En el recorrido encontramos audífonos colgados a la pared junto a un televisor, en donde se reproducen paisajes sonoros que nos permiten acercarnos a ritmos y danzas tradicionales de la India, como Bharatanatyam y Kalbeliya, y escuchar los sonidos de la vida cotidiana en diferentes lenguas del subcontinente.

No podían faltar en este recorrido los aromas de la India, que provenían del restaurante inspirado en la ciudad Lucknow, ubicado al norte del país homenajeado y reconocida por su gran herencia culinaria de la región Awadhi, que también es una lengua hablada por más de 4 millones de personas.
Algo que no esperábamos encontrar fue la charla “La palabra dulce y el silencio en la cosmovisión indígena”, con la profesora Soraida Bolaños Piranga (del pueblo Korebajʉ), Rubiel Zalabata Torres (del pueblo Iku) y Abel Santos Angarita (del pueblo Magüta). Esta fue una invitación a reflexionar sobre el valor simbólico y social que tienen la palabra y el silencio en la experiencia de vida de estas tres personas, desde sus culturas, provenientes de diversas partes del país como Caquetá, la Sierra Nevada de Santa Marta y el Amazonas respectivamente.
Y para los más pequeños, no se pueden perder Pombolandia, un lugar mágico de la Fundación Rafael Pombo enfocado en la literatura infantil. Cerrando la tarde ahí conocimos la travesía de un grupo de payasos que viajó al Chocó para conocer a los niños y niñas de ese territorio; al final ellos les ayudaron a los niños a armar en conjunto un mapa gigante de Colombia. Actividades de este tipo, completamente enfocadas en las infancias, pueden encontrar en Pombolandia en varios momentos del día, así que es el pabellón imperdible para las familias y las infancias.

Ver a tantas personas de diferentes edades y de todas las partes del país, algunos corriendo felices contándoles a sus profesoras sobre los libros que habían visto, o los afiches que habían comprado; escuchar las recomendaciones literarias de las personas y los libros que habían conseguido, y ver nuevas escritoras y editoriales que presentan su trabajo, nos motiva a seguir tejiendo relaciones alrededor de la lectura, en donde todas las personas podamos crecer compartiendo conocimiento.
Para quienes van a la FILBO este fin de semana, les recomendamos ir con ropa y calzado cómodos, hidrátense, lleven sombrilla o impermeable y usen bloqueador solar, que con los climas tan variables de nuestra hermosa ciudad siempre pueden haber sorpresas. Revisen la programación de la feria y no se pierdan las charlas del día (seguramente encontrarás alguna de tu interés), ni las muestras artísticas de la Carpa Cultural. Este 2026 la FILBO vuelve a demostrar porqué es el espacio predilecto de la literatura mundial en Bogotá.
