Hoy volvemos sobre Atrás pensamientos danzados, pero ya no para traer el relato personal y tampoco el procesual de la obra, ni para traer a las palabras lo que danzamos allí. Hoy volvemos sobre las voces de quienes han habitado Atrás, como espacio de artes vivas, y han dejado su marca sonora, esa voz interior que nos ayuda a sostenernos. Esta obra fue pensada para que quienes llegan de espectadores salgan siendo protagonistas, en parte eso lo logramos con sus voces que resuenan en el espacio mientras la obra ocurre.
Esas voces están aquí hoy para ser examinadas, exploradas, urgadas. Para asomarnos por unos segundo a la vida de otra persona y escuchar la voz interior que le da soporte. Para reconocer la vulnerabilidad humana. Para sentir la fortaleza en el encuentro.
