La banda presenta un nuevo sencillo que transforma la distorsión en una experiencia emocional, donde las guitarras expansivas, las melodías pop y la memoria de un amor que terminó se encuentran en un sonido crudo y visceral. El lanzamiento llega acompañado de un videoclip dirigido por Tomás Orrego.
Hay canciones que nacen de una historia concreta y otras que surgen de una acumulación de emociones difíciles de nombrar. “Ojos Color Miel”, el nuevo sencillo de Asteroide, pertenece a esta segunda categoría. La banda puneña regresa con una propuesta ruda, áspera y desprolija, atravesada por ese feeling pop que convierte el ruido en algo cercano y reconocible. El tema estará disponible en todas las plataformas digitales desde el 21 de agosto, acompañado de un videoclip dirigido por Tomás Orrego, que amplía visualmente el universo de esta nueva etapa creativa.
“Ojos Color Miel” explora la contradicción de recordar un amor que pudo haber sido doloroso, pero que también tuvo momentos buenos mientras duró. A partir de esa dualidad, Asteroide construye una canción que busca generar incomodidad para transformarla, poco a poco, en placer. Las guitarras expansivas, las texturas ruidosas y una estructura que evita los caminos previsibles dan forma a una pieza que transita entre la crudeza y la melodía. Como resume la propia banda, es “una canción ruda pero con todo el ‘filin’ pop”.
En la construcción sonora del sencillo, la guitarra de Chino Burga ocupa un lugar fundamental. Su aporte permitió desarrollar una auténtica cama sónica que atravesó diferentes etapas: comenzó como un drone, se acercó posteriormente al garage y terminó consolidándose en un bloque de noise compacto y potente. Una de las particularidades del proceso ocurrió durante la grabación del demo, cuando Burga incorporó guitarras amplias y contundentes mientras descubría la canción prácticamente en tiempo real, pues era la primera vez que la escuchaba. Esta aproximación espontánea aportó frescura al tema y abrió caminos creativos inesperados.
La canción se construyó a partir de las baterías y las guitarras, en un proceso de grabación realizado por David Rivarola en Estudios de la Marmota, el home studio de Asteroide en Puno. La producción estuvo a cargo de David Acuña y Marco Rivarola. Posteriormente, el material viajó a Lima para su mezcla y masterización en Plato Canadiense, donde Acuña, quien ya había trabajado con la banda en Venganza, asumió también un papel creativo al rehacer las baterías, editar y mezclar el material.

Una historia entre el pop, el post-punk y el ruido
Asteroide nació de la necesidad de expresar algo a través del pop. Sus primeras experiencias se remontan a comienzos de los años 2000, con una etapa de composición que empezó antes de 2005. Después de experimentar con diferentes formatos y bateristas, el proyecto se consolidó como un dúo que encontró en la tecnología no solo una alternativa para suplir la batería, sino también nuevas posibilidades para explorar su identidad musical.
En 2008, la banda publicó Laberinto y Despedida, grabado en La Paz, un trabajo en el que ya se evidenciaban sus conexiones con el post-punk, el noise, el shoegaze y el slowcore. Tras una pausa y varios conciertos, llegó Venganza en 2016, un álbum que apostó por un sonido más orgánico. Dos años después, el proyecto amplió sus posibilidades con El Abismo Contenido, un trabajo de remixes en el que participaron artistas como Theremyn 4, Mario Silvania y Zigo Rayopineal. Durante esa etapa, Asteroide también llevó su música a diferentes ciudades de Perú y Chile.
En 2024, la agrupación profundizó su exploración del ruido con un cassette editado por Cruel Nature Records junto a Fiorella 16, en el que experimentó con piezas que se disuelven en capas de distorsión. Ahora, con su quinto disco en el horizonte, Asteroide vuelve a ese territorio donde el pop, la melodía y el ruido conviven sin necesidad de encontrar un punto medio.

Noise pop desde Puno con vocación universal
Aunque Asteroide nació originalmente en La Paz, Puno se convirtió en un territorio importante para el desarrollo de su propuesta. Su relación con el entorno no ha estado determinada por la necesidad de encajar en una escena local específica. La banda reconoce que en Puno persiste cierta sensación de estar al margen de los circuitos más convencionales, pero esa condición no representa una limitación para su música.
La intención de Asteroide ha sido construir un lenguaje propio con alcance universal, sin renunciar a la experimentación ni a las particularidades de su recorrido. “Creemos haber llegado a algunas personas y eso es hermoso, valioso”, expresa la banda, reivindicando el vínculo que su música ha logrado establecer con quienes encuentran en sus canciones una forma de conectar con emociones difíciles de explicar.
Con “Ojos Color Miel”, Asteroide no pretende suavizar el ruido ni convertirlo en una experiencia cómoda. Su apuesta consiste en entrar por la incomodidad, atravesar la distorsión y encontrar, al final, una forma inesperada de placer. Amor, ruido y devastación definen este nuevo momento de una agrupación que continúa explorando los límites entre la sensibilidad pop y la crudeza sonora.
Un desastre inevitable que vuelve a demostrar que, a veces, las melodías más memorables nacen precisamente del ruido.
Escucha y descubre más de Asteroide:
- Videoclip oficial de “Ojos Color Miel”: https://youtu.be/Bt0nKuCn09I
- Más información y enlaces de Asteroide: https://linktr.ee/asteroidepop
